Sinopsis
En las zonas más despobladas, la información de proximidad se ha convertido en un bien escaso. Castilla-La Mancha es un ejemplo paradigmático: nueve de cada diez municipios carecen de medios locales. Allí donde la oferta de información es insuficiente, irregular o poco plural, la conversación pública se empobrece, la rendición de cuentas se debilita y la participación ciudadana se retrae. En último término, se resiente la calidad democrática.
A partir de un sólido marco teórico sobre los desiertos mediáticos y de una revisión de experiencias internacionales, este volumen analiza cómo se informan los habitantes de las zonas menos pobladas de Castilla-La Mancha. Asimismo, reúne las voces de periodistas, académicos y especialistas para explorar las posibilidades de reconstruir el ecosistema informativo rural mediante nuevas estrategias, con especial atención al papel de la tecnología.
Una reflexión sobre el presente y el futuro de la información local en territorios donde informar también significa vertebrar, cuidar y sostener la vida democrática.