Sinopsis
La expresión del Símbolo de Nicea «Luz de Luz» revela la dificultad que tuvieron los cristianos de los primeros siglos para compaginar la fe en un único Dios sin comprometer la confesión de la divinidad tanto del Padre como del Hijo y, a la vez, la procedencia del segundo respecto al primero. Grandes personalidades del siglo IV, como los obispos Dionisio y Alejandro de Alejandría y Eusebio de Cesarea, acudieron a la analogía de la luz y su resplandor (Sab 7,26) en sus argumentaciones en las diversas controversias teológicas que desembocaron en la convocatoria del primer Concilio de Nicea, en el año 325. Esta obra profundiza en la comprensión de la confesión de la fe nicena, tanto desde la exposición de las diferentes corrientes teológicas que entraron en juego como con la actualización de las repercusiones de la confesión trinitaria en la vida de la Iglesia del siglo XXI. Su objetivo fundamental es compaginar la reflexión teológica enraizada en Nicea con una aplicación pastoral actualizada.