Sinopsis
Nacer y comenzar el camino. Sin instrucciones, sin brújula. Sin flechas que dirijan su trazado.
No llevamos en la mano mapas y, a veces, ni siquiera mochila con un básico manual de supervivencia. Ante nosotros, una inmensa casa cuyas ventanas habremos de ir abriendo. A veces conoceremos de antemano su interior, otras nos sorprenderá lo que esconden.
Lloraremos una vez dentro, o bien será el lugar, la situación o la persona que tras ellas aguarde quien colme de dicha la copa que sostienen nuestras manos.
En eso consiste la existencia. En entrar y salir del edificio en el que se aloja el alma, abrir y cerrar sus puertas y ventanas. Reparar averías. Sostenerlo en pie y? seguir andando. Siempre en marcha.
Mimando y prolongando el tiempo concedido. Vivir intensamente el presente, con un trocito de corazón enredado en el pasado y una mano al frente, acercando el futuro.
íABRIENDO VENTANAS!