Sinopsis
La Grecia de Jerjes y la del siglo XIX de la mano de un experto: un viaje inolvidable.
Después de Tras las huellas de Heródoto y Viaje a la Grecia clásica, Antonio Penadés cierra el recorrido de sus viajes por Asia Menor y Grecia, poniendo así punto final a una trilogía que puede leerse en cualquier orden. Si en las dos obras anteriores viajaba de la mano de Heródoto, en esta ocasión se suman a la travesía su hija adolescente y la figura del viajero irlandés Edward Dodwell.
A comienzos del siglo XIX, Dodwell emprendió uno de los primeros viajes del Grand Tour por Italia y Grecia. En Roma conoció al arquitecto y dibujante Simone Pomardi y, juntos recorrieron la geografía griega durante tres años. Es el suyo un testimonio único de un país paupérrimo, sin identidad política y aún bajo el dominio del Imperio otomano, pero también hospitalario, agreste y lleno de sorpresas.
A lo largo de estas páginas bellas, coloristas y amenas, el autor alterna su propio viaje junto a su hija con las voces de Heródoto y Dodwell. El recorrido nos conduce a los escenarios de tres de las batallas decisivas de las guerras médicas: la playa de Maratón, la isla de Salamina y la llanura de Platea. Todos confluyen finalmente en Atenas, donde la acrópolis adquiere el protagonismo y donde Jerjes arrasó sus templos. Siglos después, Dodwell fue testigo directo del expolio perpetrado por lord Elgin allí. Su denuncia de esta barbarie permite al autor reflexionar sobre ese saqueo cultural y sobre la necesidad de que el Museo Británico restituya a Grecia los mármoles robados.
Un libro cargado de historia y filosofía, de paisajes y enseñanzas, de sensaciones y emoción, que nos ayuda a comprender mejor el mundo y el origen de nuestra civilización.