Sinopsis
La 55.ª Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada, cuyas ponencias recoge esta obra, ha querido poner sobre la mesa, en clave de realismo y esperanza, el serio problema de la reducción; es decir, la progresiva y visible disminución de personas, fuerzas y presencias que la vida consagrada experimenta en nuestro mundo occidental. Al tratarse de un asunto que afecta a la Iglesia, el tema se estudia de manera interdisciplinar y en clave sinodal: desde la escucha mutua, la participación, la comunión y la conciencia de que la Misión confiada por el Espíritu pide la convergencia y la complementariedad de los carismas.
Conscientes del alcance de esta crisis, los expertos en sociología religiosa insisten en que el futuro de la vida consagrada no peligra, pero sí lo harían su modelo de desarrollo, su configuración específica en el mundo actual y su encaje teológico con el resto de las realidades eclesiales. Tres serios retos que conviven en un contexto muy crítico, donde es casi imposible encontrar una salida cortoplacista. Tres desafíos que exigen pararse a pensar y dejar que el tiempo diga su palabra.