CAMINO HACIA EL PRINCIPADO DE AUGUSTO, EL
Las luchas políticas romanas en el siglo I a.C.
Sinopsis
El período comprendido entre los años 133 y 27 a.C. fue uno de los más convulsos de toda la historia romana. Las luchas políticas internas entre los partidarios de una visión tradicionalista de la República (optimates) y quienes abogaban por un sistema más integrador y reformista (populares) ocasionaron el progresivo deterioro de las instituciones políticas y constantes episodios de violencia, que lamentablemente propiciaron el estallido de varias guerras civiles. La irrupción de un jovencísimo Cayo Octavio, heredero de Julio César y futuro Augustus, dotado de una gran inteligencia política y un cada vez más imponente dominio militar, tuvo el efecto de poner fin a unas luchas fratricidas que habían desangrado a la res publica romana durante muchas décadas, pero al mismo tiempo, su liderazgo supuso el inevitable cambio de régimen político. La vieja República, caracterizada por el equilibrio institucional entre el Senado, las magistraturas y las asambleas populares, dio paso a un nuevo sistema, el Principado, en el que el emperador (primero Augusto, y después sus sucesores) se colocaron a la cabeza del Estado romano controlando el resto de instituciones políticas. Augusto llevó la paz a Roma, pero instauró un régimen de aroma monárquico incompatible con los principios democráticos que habían inspirado la República.