Sinopsis
Muchos piensan que las tiendas de discos son un sector comercial ya inexistente o abocado a la extinción. Aunque en muchas ciudades apenas queda testimonio de lo que un día fue este mercado, siguen resistiendo auténticos templos del vinilo que sobrevivieron a la irrupción del CD primero, cuando el comercio musical corrió el riesgo de establecerse en la línea de caja de las gasolineras y otros comercios generalistas, y al streaming después. Estas tiendas, como bien entiende Guillermo Lorenzo, son parte fundamental de un ecosistema cultural sano: son refugio, sostenibilidad y también memoria.