Sinopsis
«La ciencia siempre ha tenido la capacidad de desafiar a las autoridades dominantes, a las personas que ocupan posiciones de poder cultural, político o económico», y precisamente por este motivo, afirma la profesora Naomi Oreskes, desde hace cuatro décadas los líderes políticos conservadores y los dirigentes de las grandes empresas intentan desacreditar cualquier resultado científico que amenace sus negocios.
En este ensayo, la autora pone en evidencia las estrategias del capitalismo para sembrar dudas sobre la ciencia y hace un llamamiento a la responsabilidad compartida de científicos y ciudadanía para combatir la desinformación y reivindicar el valor de la experiencia experta en un mundo saturado de ruido.