Sinopsis
El objetivo central de ETA ha sido siempre la autodeterminación del País Vasco. No la concebía como una reclamación partidista abierta al debate, sino como un derecho inalienable y, por tanto, como una verdad histórica incuestionable. Desde esta perspectiva, negar la autodeterminación constituía una grave injusticia de la que derivaban otros muchos males. Por el contrario, su reconocimiento aparecía como una solución capaz de silenciar las armas. ¿De dónde procedía la convicción de que la autodeterminación era un derecho natural y de que el uso de la fuerza resultaba un medio legítimo para alcanzarla? La respuesta se encontraba, en buena medida, en una determinada interpretación del pasado. Para justificar el uso de la violencia, ETA y la izquierda abertzale construyeron un “relato del conflicto milenario” que encadenaba sin solución de continuidad una variedad de presuntos agravios sufridos por el pueblo vasco en distintos momentos de su pasado.
Esta obra analiza críticamente esas interpretaciones y muestra cómo descontextualizan los hechos, sacrifican el rigor histórico y responden a intereses del presente. Este relato vulnera entonces principios fundamentales del trabajo historiográfico porque descansa sobre una serie de mitos.
Edición bilingüe./B>