Sinopsis
Hay lugares donde el mal nunca desaparece. Solo espera.
Cuando Frank Nichols llega con su pareja al apacible pueblo de Whitbrow para investigar el pasado de su familia, ignora que sus habitantes llevan generaciones rigiéndose por una única regla: nunca cruces el río al caer la noche.
Al otro lado, entre las ruinas de la antigua plantación Savoyard, se oculta algo que nadie se atreve a nombrar. Una presencia nacida de la violencia, alimentada por el miedo y por una deuda de sangre que jamás fue saldada.
Pero el mal reconoce la sangre de quien lo engendró.
Mientras las desapariciones se multiplican y los viejos secretos salen a la luz, Frank comprenderá que no ha llegado a Whitbrow por casualidad. Algo lo ha llamado. Y aquello que lo espera lleva décadas aguardando su regreso.
Porque hay monstruos que no cazan a cualquiera. Solo a quienes les pertenecen.
Christopher Buehlman nos presenta su novela debut tras cautivar a miles de lectores con Entre dos fuegos.