DIOS QUE FRACASO, EL

DIOS QUE FRACASO, EL

08-11-2023
LOS LIBROS DE MENDEL
9788412115239
Rustica
336
410
140x210 mm
CASTELLANO
GRAN BRETAÑA
C. 1918-C. 1939 (PERIODO DE ENTREGUERRAS)
C. 1939-C. 1945 (INCLUYE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
BIOGRAFIA: LITERARIA
AUTOBIOGRAFIA: LITERARIA
DIARIOS, CARTAS Y DIARIOS DE NAVEGACION
COLECCION DE BIOGRAFIAS
MEMORIAS
LENGUAS
LENGUAJE: CONSULTA Y GENERAL
GUIAS GRAMATICALES Y DE USO
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CREACION LITERARIA Y GUIAS DE CREACION LITERARIA
TECNICAS DE ESCRITURA DE GUIONES
GUIAS DE REDACCION Y CORRECCION DE TEXTOS
GUIAS DE ESTILO PARA PERIODISMO
LA GUERRA FRIA
MARXISMO Y COMUNISMO
08-11-2023
PVP
22.90

Sinopsis

«El dios que fracasó» es una obra clásica, un documento esencial de la Guerra Fría, que reúne los testimonios de algunos de los escritores más importantes del siglo XX acerca de su fascinación por el comunismo y su posterior desilusión.

El premio Nobel francés André Gide; el poeta y narrador afroamericano Richard Wright, autor de Hijo de esta tierra, uno de los relatos más crudos sobre el racismo en su país; el luchador antifascista y novelista italiano Ignazio Silone; el poeta británico Stephen Spender; el narrador y ensayista Arthur Koestler, y el periodista estadounidense Louis Fischer, biógrafo de Lenin y Gandhi, cuentan cómo la búsqueda de un mundo mejor y el rechazo a las injusticias del capitalismo los llevó a abrazar el comunismo como una nueva religión, defendiéndola con el celo del converso.

Cada uno de ellos fue descubriendo, más tarde, la verdadera naturaleza del credo político al que habían consagrado su fe. Aquel amor inicial se transformo´ en rechazo y horror al descubrir que, tras los bellos ideales, se escondían crímenes atroces y retrocesos enormes en las libertades, de los que habían sido cómplices involuntarios. Sin abandonar la preocupación por la justicia, sus relatos apóstatas nos ayudan a entender la mentalidad fanática que puede carcomer una sociedad.

«Justificar la mentira, la deshonestidad o el crimen, compartir una fe gregaria y estar en posesión de la única verdad me parecen elementos totalitarios que no han variado ni un milímetro desde 1950. Incluso entre tanta gente que se cree demócrata». Félix de Azúa