Sinopsis
Es de alabar y agradecer está recopilación porque, al tiempo que nos facilita no tener que dispersarnos en la búsqueda de tantos documentos, nos permite, para muchos, conocer por primera vez estos escritos y saborearlos, y otros que quizá ya conocíamos para volver a repasarlos y rumiarlos, que «no el mucho saber harta y satisface al alma, sino el gustar de las cosas internamente».
La figura del P. Luis María Mendizábal fue y es, en sí mismo, un faro de luz. Lo fue y lo sigue siendo con la recopilación de estos escritos que nos permite que toda la sabiduría rumiada, al igual que la Virgen, durante toda su vida en el contacto con Cristo en la oración y en los sacramentos, nos siga llegando hoy a todos nosotros.
En mi etapa final como obispo de la diócesis de Alcalá de Henares acepté gustoso el que se recogieran testimonios (ne pereant probationes) sobre la vida y virtudes del muy querido P. Mendizábal con el fin de iniciar el proceso de su beatificación-canonización. Siguiendo la premisa del Evangelio, «por sus frutos los conoceréis» (Mt 7,20), tengo la convicción íntima de que cuando nos referimos a este hombre bueno, que supo navegar mar adentro en momentos difíciles, estamos hablando de alguien revestido de la luz de la santidad. A san Ignacio de Loyola y a la Santísima Virgen María suplico la intercesión para que un día la Iglesia lo pueda proponer como «canon» de la vida cristiana y «consagrada», lámpara que ilumine el peregrinar de los fieles hacia la patria que nos espera.
Juan Antonio Reig Pla
Obispo emérito de Alcalá de Henares