Sinopsis
Silenciosa la vida nos cubre la piel de surcos. Nos nace con heridas y nos remienda en cicatrices. Silenciosa la vida nos enmarca el rostro y nos afila los nudillos. Con mi ruido regaré tus arrugas y florecerás silvestre y salvaje en otra piel. Y hasta los muertos oirán retumbar tu silencio y creerán hacerse carne cuando tu aroma a vida les impregne el tuétano. La muerte se llena de ruido y la vida se muere en silencio.