Sinopsis
Hay heridas que ningún hospital puede curar y lugares en los que la medicina deja de ser una profesión para convertirse en una forma de resistencia.
La historia del médico español que protagonizó el pódcast Vivir y morir en Gaza, dirigido por Almudena Ariza.
«Decido ir a quirófano. El ascensor no funciona, así que me dirijo a las escaleras. Antes de subirlas, corrijo el rumbo y salgo un momento porque noto que voy a llorar y no quiero que nadie me vea. Sentado en una escalinata, me cubro la cara con las manos y lo hago lo más silenciosamente que puedo, porque a mi lado hay familiares y desplazados. Aquella noche se me congelaron casi todas las emociones. En los cuatro meses siguientes no volví a llorar. De no haber sido así, no habría podido seguir trabajando.»