Sinopsis
La soledad será para Roud la fuente de la comunión con el mundo y del encuentro con los seres perdidos o muertos, y gran parte de la angustia y de la desolación que se respiran en estos textos proceden del hecho de que el poeta debe sacrificar la satisfacción de sus deseos corporales, inmediatos, carnales, para lograr atender a la llamada de lo invisible. El homoerotismo de Roud se convierte, entonces, en una desposesión cuya razón de ser es el encuentro con el «ángel inmenso del espacio», con «el mundo perdido».
RAFAEL-JOSÉ DÍAZ