Sinopsis
Miles de personas mueren
cada año como resultado de
una reacción adversa a los
medicamentos que les han
recetado. Y también miles de
ellas sufren
discapacitaciones o
necesitan tratamiento
hospitalario por su causa.
De las estadísticas que
confirman estos datos
raramente se habla en los
medios de comunicación
porque denunciarían la
poderosa influencia que
ejercen las industrias
farmacéuticas sobre los
políticos, periodistas y
entidades reguladoreas de
los medicamentos.
Este libro revela por qué
razón tanta gente muere o
sufre daños a causa de los
medicamentos recetados,
aunque éstos hayan pasado
pruebas de control, que a
menudo cuestan a la empresa
farmacéutica cantidades
exorbitantes de dinero; o
por qué se informa tan poco
de ello y por qué muchos
médicos continúan
prescribiendo productos de
probada peligrosidad. Por
último, aconseja vías
alternativas para evitar
formar parte de estas
fatales estadísticas.