Sinopsis
Cuando en el siglo XVI Lutero quiso volver al fundamento del cristianismo, utilizó el adjetivo «solo»: «solus Deus», «sola gratia», «sola fides», «sola Scriptura». En el siglo XX, Balthasar propuso como clave comprensiva el «amor», verdadero fundamento de la teología cristiana y único lugar desde el que renovarse y ser creíble.
Para el cristianismo, el amor tiene un significado histórico y salvífico: Dios en sí mismo, origen de toda la realidad, se ha revelado en la cruz de Cristo y derramado en nuestros corazones por medio de su santo Espíritu. Este amor garantiza al bautizado el «todo» de la realidad de Dios y del mundo, sin confusión y sin separación.
El paso del tiempo, lejos de restar valor a este libro, lo ha convertido en un clásico de la reflexión teológica.
Hans Urs von Balthasar (1905-1988) es uno de los pensadores católicos más influyentes en el área de la teología y la filosofía contemporáneas.