Sinopsis
Las fotos de Póo son únicas, y un regreso a lo que él ya vio en alguna parte que solo él conoce. Muchas son además «fotos robadas», instantes arrebatados un poco a traición. Sin ese robo, se habrían perdido para siempre, habrían ido a la fosa común que es el pasado. Testimonian muchas resurrecciones. Y tienen para mí el valor añadido de que son de un tiempo lo bastante antiguo como para traerme buenas memorias.
Que estas fotos sean, además, en blanco y negro, se agradece. El Rastro es de por sí ya lo bastante chillón y estridente como para que vengan a distraernos o amontonarnos con el color.
Póo ha tocado las principales teclas del Rastro: el tiempo, la muerte, el humor, la historia, el amor, retratos extraordinarios, los cuadros buenos y malos, el pasado, las muñecas, los pájaros, las estaciones, los niños, los barcos veleros, la militaría, libros...