Sinopsis
Durante los cien años que se extienden desde el primer tercio del siglo XIX, Rusia, modificando la posición que desde Pedro el Grande mantenía respecto a Europa, deja de ser un pasivo receptáculo de la cultura occidental para comenzar a producir una de las más importantes literaturas de la época y ocupar un sitio destacado en la música y en el teatro, pero también en las ideas y las prácticas políticas.