Sinopsis
Jesús, en la Cruz, poco antes de morir, nos concede a su Madre como nuestra Madre, y Ella permanece con nosotros a lo largo de nuestra vida y nos brinda su ayuda.
Todavía en este mundo, se aparece a Santiago Apóstol a orillas del Ebro, para darle ánimos en sus conversiones. Se aparece, después, en distintos lugares del universo y a distintas personas para guiar nuestro camino; nos da todo su Amor, para conducirnos hasta su Hijo que nos espera, con los brazos abiertos, en su Reino.
Los creyentes celebramos cada aparición, cada advocación, con fiestas, romerías, himnos y canciones y nos sentimos felices de contar con nuestra Madre en este peregrinar hasta el Cielo.