Sinopsis
¿Cómo responder desde la Educación Social a las múltiples formas de violencia que atraviesan nuestras instituciones, comunidades y relaciones cotidianas? En un mundo donde la violencia se manifiesta de formas cada vez más complejas, las profesiones de la acción socioeducativa se enfrentan a un desafío constante: intervenir en contextos de alta conflictividad sin reproducir las dinámicas que buscan transformar.
Este texto propone un recorrido lúcido y comprometido por los escenarios donde la violencia se hace visible —y también donde se oculta—, invitando a repensar la práctica socioeducativa como un espacio de transformación ética y relacional. A partir de un sólido marco teórico y una cuidada selección de ejercicios prácticos basados en incidentes críticos y dinámicas de rol, la obra ofrece herramientas concretas para el análisis, la reflexión y la intervención profesional en contextos de alta complejidad: recursos residenciales, programas comunitarios, centros escolares o espacios de exclusión social.
Esta obra no es solo un libro, es una herramienta de reflexión y acción que presenta una pedagogía de la noviolencia y de la corresponsabilidad, desde un enfoque ético y de justicia social. Una mirada que comprende la Educación Social como un ámbito de trabajo que permite dotar de sentido, dignidad y bienestar colectivo los escenarios de la intervención social.
Un libro imprescindible y necesario para estudiantes, docentes y profesionales de la intervención social que buscan profundizar en la dimensión ética, política y transformadora de su práctica.