Sinopsis
No hay que dejar de hablar de Gaza. Ni un solo día. No importa el formato, importa que tengamos en la cabeza a esos dos millones de personas encerradas en un espacio cada vez más reducido, después de haber sufrido lo insufrible. En octubre de 2025 callaron los bombardeos a gran escala y Gaza desapareció de las agendas de los medios después de dos años en los que el trabajo de los periodistas locales fue clave para mostrar al mundo lo que sucedía. Israel aplica la forma máxima de censura al asesinar a periodistas palestinos y no permitir el acceso a la prensa internacional. Es una parte más de su lucha por el relato a la que hay que hacer frente en prensa, radio, televisión, redes sociales, novela, ensayo, poesía… y en las calles.
Versos como los de este libro están cargados de compromiso y dibujan una parte de la historia reciente de una Gaza donde sigue la guerra diaria por la supervivencia.
No hay que dejar de hablar de Gaza. Ni un solo día.