CAMINOS PARA CONTEMPLAR Y ENCONTRAR LO SAGRADO
Budismo tibetano y espiritualidad carmelitana
Sinopsis
Si bien el budismo y el cristianismo comparten principios morales fundamentales centrados en la bondad, la compasión y el altruismo, así como ciertos conceptos filosóficos que pueden parecer convergentes, como el trika¯ ya y la Trinidad, es esencial reconocer sus diferencias de fondo. El esfuerzo por discernir y apreciar estas variaciones en el pensamiento religioso adquiere una importancia primordial, pues fomenta una comprensión reflexiva y significativa del vasto espectro de espiritualidades presentes en nuestro mundo. […]
Las intuiciones contemplativas constituyen una faceta esencial del patrimonio espiritual de la humanidad, al condensar la sabiduría colectiva acumulada a lo largo de generaciones y ofrecer perspectivas singulares y decisivas sobre las cuestiones fundamentales que rodean el propósito y el sentido de nuestra existencia transitoria y efímera en este mundo.
GEORGIOS HALKIAS
Director of the Centre of Buddhist Studies (The University of Hong Kong)
No se conoce ningún acercamiento o encuentro de Teresa y Juan con la cultura y religión budista. Existen, no obstante, investigaciones que, al analizar los escritos de santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz, identifican influencias positivas de la mentalidad y espiritualidad judía e islámica. Y es muy probable que las culturas y religiones, por el simple hecho de coexistir en el mismo contexto, fueran permeables a los mismos símbolos, códigos y expresiones de sabiduría, y a lo mejor de cada una de ellas que vivían sus seguidores. En este sentido, la experiencia de los místicos carmelitas posee rasgos y valores profundamente humanos y positivos que fácilmente encuentran sus «neuronas espejo» en otras religiones.
La fuerza nuclear de la espiritualidad y mística carmelitana habitualmente forma al ser humano para que esté abierto a acoger al otro independientemente de su creencia, opinión u otra condición, porque se fundamenta en la experiencia profunda de Dios como Padre y creador de todos los seres humanos. El otro, el prójimo, es sobre todo un hermano.
JERZY NAWOJOWSKI, OCD
Director del Centro Internacional Teresiano Sanjuanista (CITeS – «Universidad de la Mística»)