Sinopsis
Se precipita así el curso de los acontecimientos que hacen del poeta un barco a la deriva y, desarbolado, lo abandonan en medio de la tormenta: «Crujen mástiles, jarcias, aparejos. Ninguna/ tripulación espera qué. No hay/ timonel ni gobierno…»; trance en el que, paradójicamente, cabe la posibilidad de conciliar vida y muerte a través de la lucha irredenta que tiene en el amor —he ahí el sentido del retorno— puesta su esperanza. Horizonte final en el que se obstina toda singladura y justifica el precio de una vida que todavía, y pese a los dioses, hace valer —fuego que unos huesos vinculan— su luz en la oscuridad de nuestra noche.
JAVIER MAGANO