Sinopsis
Este libro de Marcos Ricardo Barnatán y su hijo Jimmy Barnatán, que los dos tienen nombre propio en la escritura, no contiene 100 haykús, sino cien centavos. Y se llaman centavos porque son los cien componentes de un dólar de plata. Cien poemas muy cortos, de tres versos cada uno, como los haikús. Pero no son haikús, aunque alguno podría serlo, o parecerlo.
A cuánto tiempo se remonta el proyecto, está en discusión en la familia. Yo digo que empezaron a hablar de hacer un libro conjunto, “de haikús”, que se titularía El Dólar de Plata, y escribirían cincuenta cada uno y se publicaría con ellos mezclados aleatoriamente, hará doce o trece años. Marcos, que unos quince y Jimmy lo remonta a hace dieciocho, por lo menos. En cualquier caso, muchos años, en los que uno u otro aparcaban el tema, ungidos por otras cosas. Un tema que resurgía en muchas sobremesas.
Por fin, en el invierno del 25 terminaron cada uno sus cincuenta. Ahora toca descubrir de quién es cada centavo.
Rosa Pereda