Sinopsis
En lo pequeño y lo insignificante: ahí es donde se esconde la vida, ahí es donde construye su nido. Nuestro narrador padece un extraño síndrome: sufre de empatía patológica, es capaz de adentrarse sin permiso en los recuerdos de los demás. Así, viaja de un recuerdo a otro, desde una feria rural búlgara en 1925 ?donde conoce a un minotauro? hasta el interior de la mente de una babosa que es devorada por su propio abuelo. A partir de esa materia insólita, Gueorgui Gospodínov construye en Física de la tristeza un prodigioso laberinto donde la memoria personal se funde con la historia colectiva. En parte relato de madurez, en parte crónica familiar y en parte reflexión sobre la vida en la Europa del siglo XX, la novela salta de época en época y de identidad en identidad, trazando un mapa de pérdidas, migraciones y nostalgias.
Física de la tristeza es un raro artefacto literario ?a la vez íntimo y panorámico? que redefine la novela como museo de voces. Esta nueva edición celebra la energía polifónica de un texto que confirma a Gospodínov como una de las voces más singulares e imprescindibles de la narrativa europea. Una novela-laberinto sobre la memoria, la melancolía y el asombro.
CRÍTICA
«Imposible dejar de leerlo.» ?The New York Times
«Sobre la desintegración, los finales y la futilidad de la vida cotidiana.» ?Al Majalla
«Gospodinov ha conseguido capturar la más profunda esencia de la tristeza.» ?Andrés Seoane,El Cultural
«Absolutamente original.» ?Alberto Manguel
«La de Gospodínov es la literatura más exquisita sobre nuestra percepción del paso del tiempo, escrita con un estilo magistral y totalmente imprevisible..» ?Olga Tokarczuk
«Un humorista de la desesperaciónque se aleja de las tierras de lo convencional.» ?Neue Zürcher Zeitung
«Gospodínov entiende sus obras como un arca de Noé en la que conviven en armonía ?especies? distintas, llámense absurdo, fábula, lo onírico, lo poético, lo cotidiano o lo metaliterario.» ?Marta Rebón, La Lectura
«Es uno de los narradores más fascinantes e insustituibles de Europa.» ?Dave Eggers