Sinopsis
Se ha dicho que los místicos son los que más se han adentrado en la interioridad del ser humano, llegando a su fondo más profundo. A la vez, son también los que más han penetrado en el misterio de Dios, o mejor, han sido penetrados por Él. En este cruce de líneas no es cuestión solo de conocimiento, pues ahí se encuentra el ser humano entero, especialmente la dinámica afectiva del deseo y del amor.
El libro atiende especialmente el tema de la formación del sujeto, un proceso que busca el florecer del ser humano, pero pasando por el vaciamiento de sí mismo para ir al encuentro con el Otro, Dios. Cuanto más vacío, más capacidad de acogida del Otro. En esta unión de amor se encuentra la plenitud, la plena realización de sí.
La actualidad de San Juan es evidente en un mundo en el que el individuo, tan centrado en sí mismo, se siente solo y sin norte, como veleta al albur de los vientos, sin suelo donde asentar su vida (una comunidad) y sin humus del que nutrirse (potencial motivacional). Desde esta situación emerge la búsqueda de espiritualidad.
En esta búsqueda San Juan es un gran guía.